Cuando se trata de violencias, el lenguaje visual, corporal, territorial, siempre desborda los datos, los puntos en el mapa y la estadística. PATIO lab busca componer narrativas a partir de la geolocalización, del código, de las curvas biométricas, de la modelación 3D o de escaneos del subsuelo; pero también a partir del dibujo, de la poesía, de las fotos, de las historias que se comparten en nuestros talleres con víctimas, acompañantes y otros actores sociales. Esas composiciones se mapean.
Para PATIO lab, mapear es un acto epistemológico, una manera de conocer el mundo, de intervenir, de repararlo. Porque tal como en ediciones anteriores de El Aleph se exploró el poder sanador de la música, PATIO lab mapea para sanar las violencias. ¿De qué manera contamos hoy el mundo? PATIO lab explora una vía: la cartografía en toda su pluralidad. Se invita a la mesa a la pluralidad de inteligencias que caracterizan el mundo actual: la inteligencia corporal, la inteligencia artificial, la inteligencia colectiva, la inteligencia científica, la inteligencia logistica.