Durante su infancia, el universo se comportaba como un plasma denso y extremadamente caliente. En este medio, la atracción gravitacional y la presión interna generaron ondas de sonido que viajaban a través del cosmos primigenio, de forma similar a las ondulaciones que se expanden en un estanque. Estas vibraciones se detuvieron hace miles de millones de años, cuando el universo se expandió lo suficiente y sus componentes dejaron de interactuar. Sin embargo, el eco de este proceso quedó grabado en la estructura del cosmos. Bajo la acción de la gravedad, las galaxias se formaron de manera preferente sobre las huellas físicas que dejaron aquellas ondas. Hoy en día, telescopios modernos trazan la posición de millones de galaxias, permitiéndonos observar estas oscilaciones acústicas de bariones, más conocidas como BAO: el registro fósil de la distribución de la materia. En esta charla exploraremos cómo grandes colaboraciones de científicos en todo el mundo trazan la historia del BAO a lo largo de la historia del cosmos para ayudarnos a entender la naturaleza del mundo físico.